37 Calle Cristo de la Epidemia, 29013 Málaga, España
El Apartamento Jazmín, ubicado en el centro de Málaga, ofrece aire acondicionado y una cocina americana totalmente equipada. Se encuentra a pocos pasos de la Playa de La Malagueta y del Museo del Vidrio y Cristal. Este apartamento cuenta con una habitación que da al patio interior y dispone de conexión WiFi gratuita en todo el alojamiento.
La propiedad está también a 1,1 km del Museo Jorge Rando, mientras que lugares emblemáticos como la Alcazaba, el Parque de Málaga y el Museo Picasso Málaga se encuentran cerca. El aeropuerto de Málaga queda a 11 km, y el apartamento ofrece un servicio de traslado al aeropuerto con cargo adicional para mayor comodidad.
Este espacioso alojamiento consta de dos dormitorios y un baño con ducha y secador de pelo. Los huéspedes pueden disfrutar de tres camas, incluyendo un sofá cama, así como comodidades como plancha, lavadora, almohadas sin plumas y aire acondicionado con control individual en cada habitación además de calefacción. La sala dispone de televisión pantalla plana con servicios en streaming.
Los huéspedes tienen acceso a servicio diario de limpieza así como a plazas en garaje cubierto. Entre otros servicios adicionales se incluyen traslado desde el aeropuerto disponible por un coste extra, detectores de humo y extintores dentro del propio apartamento. Las plantas superiores del edificio solo son accesibles por escaleras.
Elígenos para tu próxima estancia y haz tu reserva fácilmente en sleephotelsmalaga.com, tu portal de viajes de confianza.
Habitaciones: 1Consulta las opiniones de otros huéspedes sobre Apartamento Jazmín
¡Todas las opiniones en un solo lugar!
El apartamento quedaba a unos 10-15 minutos andando del casco histórico, con un ambiente muy auténtico y típico español. Cerca había varias opciones de comida tradicional, buenas y económicas. El piso era amplio y estaba impecable, con dormitorios grandes que ofrecían mucho espacio para guardar cosas y muebles cómodos. Los techos altos con vigas de madera daban una sensación de amplitud, mientras que las ventanas de suelo a techo se abrían a un balcón desde donde se veía el castillo y la iglesia. La comunicación con el anfitrión fue rápida y siempre atenta durante toda la estancia. Además, había un supermercado justo a dos minutos caminando, lo que resultó muy práctico.



