C/ Juan Such, 3, 29012 Málaga, España
Blue Castle GuestHouse ofrece alojamientos con aire acondicionado y una piscina al aire libre de temporada, ubicado en Málaga a solo 1,1 km del centro de la ciudad y a 2,2 km de la playa de La Malagueta. Esta casa particular cuenta con ocho habitaciones con vistas al jardín y a la ciudad, proporcionando un refugio tranquilo con una zona de picnic para que los huéspedes disfruten.
Situado cerca de importantes lugares culturales, el establecimiento se encuentra a 1,3 km del Museo del Vidrio y Cristal, mientras que el Museo Jorge Rando, la fortaleza Alcazaba y el Parque de Málaga también están en las proximidades. El aeropuerto de Málaga está situado a 11 km.
Las habitaciones en Blue Castle GuestHouse disponen de una o dos camas junto con comodidades como escritorios para trabajar, armarios, almohadas de plumas, calefacción y aire acondicionado individualmente controlado. Los huéspedes pueden relajarse en terrazas o balcones con vistas a los jardines o montañas. Los baños varían entre privados equipados con ducha o bañera incluyendo secadores de pelo y artículos gratuitos de aseo personal o baños compartidos ubicados fuera del cuarto.
Los huéspedes tienen acceso a una cocina americana compartida junto con instalaciones para barbacoa al aire libre rodeadas por jardines amueblados cómodamente en patios y terrazas soleadas. La casa particular ofrece WiFi gratis en todas las zonas así como servicios de internet complementados por enchufes junto a las camas en las habitaciones. El personal facilita acceso privado por entrada exclusiva mientras que los pisos superiores solo son accesibles por escaleras.
Experimenta una escapada sin igual al hacer tu reserva con sleephotelsmalaga.com, que te ofrece precios atractivos y ofertas especiales.
Habitaciones: 8Consulta las opiniones de otros huéspedes sobre Blue Castle GuestHouse
¡Todas las opiniones en un solo lugar!
La casa encantadora se situó en un barrio tranquilo sobre una pequeña colina, cerca del centro de la ciudad. El jardín estuvo muy cuidado y contó con una pequeña piscina ideal para refrescarse tras los días calurosos. Las habitaciones resultaron limpias y cómodas, con espacio práctico para colgar la ropa. La comunicación con el personal fue fluida y brindaron ayuda útil, incluyendo la posibilidad de hacer el check-in temprano y acceso a un casillero para llaves después de las 3 pm. Además, la cocina compartida ofreció espacio para guardar alimentos personales junto con café, té y cereales disponibles para los huéspedes.